domingo, 30 de julio de 2017

Amar

Quisiera descargar todo mi peso mental en este escrito. Dejar guardado en papel todo lo que mi mente tiene y ya no sabe como mantener. Realmente no creo lograrlo, ni yo sé hasta que punto he almacenado tantas cosas.

Creo que necesito ayuda.

Realmente no sé como funcionan estas cosas del amor, yo me he dedicado a querer sin medida y ya, aunque se supone hay reglas, parámetros, medidas y todos esos número aburridos. Bueno, no soy así.

Por mucho tiempo no supe si yo era una persona buena o mala, alguien que merecía la pena o solo alguien ocupando espacio en el mundo. Ahora creo que puedo verme a mí más claramente.

Soy buena. No soy la mejor, ni la más pura, ni la que hará alguna cosa digna de mención... pero soy buena. Y de verdad que lo detesto.

A veces me gustaría tener más orgullo, más agallas, más valor. Soy frágil, débil, tonta, insegura e indecisa. No soy la chica fuerte que finjo ser y no soy capaz de llevar el peso de todo. Me duelen los hombros, mi espalda se dobla y mis ojos lloran. Estoy cansada.

Amar... amar es hermoso, creo que es lo más lindo que tenemos como humanos: la capacidad de amar y ser amados, de entregarse, de ser la mezcla perfecta de la imperfección... es un don que se ha perdido, es un regalo que ya pocos usan, es una virtud que solo algunos desarrollan y una emoción que casi nadie conoce en su totalidad. Pero es divino.

¿Hasta que punto es bueno amar? ¿Cuándo hay que cuestionarse lo que nos han enseñado sobre el amor? ¿Cuándo hay que arriesgarse y cuándo hay que refugiarse? ¿Quién puede saberlo? ¿Cómo es posible amar tanto o no amar en absoluto?

Ahora mismo son preguntas que me dan vueltas, mi mente pesa, mi corazón llora y mi alma sufre. Quiero respuestas, quiero claridad, quiero estar bien...

No estoy segura de porque planteo mis inseguridades aquí... solo sé que esta noche dormiré con un poco menos de ese peso que me agobia.


.


Atte: Tachy.

martes, 18 de julio de 2017

Duele

Duele.

A veces no hay mucho que decir ni mucho que pensar, solo duele y ya.

A veces ese motivo por el cuál sientes un vacío en el pecho, por el cuál sientes que algo te desgarra desde dentro y por el cuál tu pobre alma grita y sufre es tan, pero tan doloroso, que no tienes nada más para expresarlo. Duele y punto.

Duele pensar.
Duele recordar.
Duele perder.
Duele callar.
Duele saber que es tu culpa.

Duele, duele, duele.

Porque está vida duele. Porque nunca dejará de doler. Porque aprender a vivir con el dolor no es fácil. Porque dolerá...

Hasta que un día no lo haga más. Hasta que un día el dolor seguirá estando presente pero podrás levantarte y tenerlo allí sin que te afecte.
No se irá, no desaparecerá, no será rápido ni sencillo... pero eventualmente sucede.

Normalmente terminó mis escritos con esperanza, con motivación, con un poco fe y pido porque los demás la tengan aunque yo no... pero hoy no.

Hoy solo quiero decir que me duele. Que el dolor de he aprendido a soportar y a guardar dentro de mí sale a veces y me destruye. Me duele el alma, me duele como no se pueden imaginar y solo quiero llorar hasta secarme y no volver a hacerlo nunca más. Quiero que esto terminé, quiero que el dolor se apagué y aunque sé que aún me falta mucho, hoy estoy cansada de que me duela cada parte de mi ser. Quiero que se detenga y quiero que desaparezca ese enorme agujero que lleva mi alma cada día.

Duele y estoy cansada de que duela.


.


Atte: Tachy.