viernes, 18 de septiembre de 2020

"Quiero ser lluvia"

Las gotas se estrellaban en el asfalto lleno de huecos y baches. La luz mortecina de la farola en la calle dejaba ver con claridad como la brisa llevaba la lluvia suavemente hacia el sur. Era un espectáculo hipnótico que transportaba su mente al abstracto pensamiento de querer ser parte de ello. Se imaginó tan pura y clara como una gota cayendo desde lo alto, desde las nubes, en un salto en caída libre de pura adrenalina y libertad, para al final terminar abruptamente como había empezado. Tan completa y efímera como eso.

A veces deseaba que su vida tuviera un destino tan claro como la lluvia. Tan simple y concreto.

La suave vibración del teléfono en su mano la saco de sus pensamientos.

Reviso rápidamente que solo era un mensaje promocional de una de esas apps para pedir comida a domicilio. Casi sonrió cuando leyó: “porque te lo mereces”.

Quizá era egoísta siquiera pensarlo, pero estaba muy segura de que merecía mucho más que una oferta de 2x1 por el mes de los enamorados. ¿o tal vez no? Al fin y al cabo, había tenido una vida mucho más afortunada que otras personas y mucho más desastrosa que otras. Tal vez no se merecía nada, tal vez solo estaba viviendo.

Soltó un suspiro.

Odiaba cuando tenía esos días. No dejaba de pensar cada mínima cosa por muy inútil que fuera. La autocompasión a veces la hacía sentirse mejor y a veces solo la hacía odiarse más. A veces solo quería volver al punto donde empezó a cultivar su depresión para evitar que llegara tan lejos. Si tan solo supiera cuando fue eso.

¿Cuándo su madre se mudó lejos cuando ella tenía seis años? ¿Cuándo falleció su tía abuela a los 12? ¿Cuándo fue acosada por primera vez y la hicieron sentirse culpable al respecto a los 13? ¿Cuándo descubrió que su padrastro le pegaba a su madre a los 15? ¿Cuándo su ex novio la engaño a los 16? ¿Cuándo lastimo a alguien por primera vez a los 17? ¿Cuándo tomo la decisión de abortar a los 18?

Quien sabe, tal vez fue en algún punto en medio de todo eso y no hay manera de saberlo.

Otro suspiro.

Decidió que ya estaba bien de las lamentaciones, no iba a llegar a nada y tenía que madrugar al día siguiente. Dejo el balcón atrás y se acostó en su cama, mirando fijamente al techo.

Quizá algún día todo tendría sentido. 

En ese momento solo quería dormir y soñar con la idea de ser lluvia…



.


Atte: Tachy.

domingo, 10 de mayo de 2020

Yo aborté

Estaba a punto de cumplir 18 años cuando me enteré que estaba embarazada.
La cantidad de emociones, pensamientos, preocupaciones y sensaciones que pasan en ese momento es imposible describirlas.
Solo puedo decir que sentí que el mundo entero estaba sobre mí.

Recuerdo que lo primero que hice fue ir a decirle al que en ese momento era mi pareja. No sé que cara tenía cuando le dije, solo sé que dije casi en un susurro: "Estoy embarazada"
Me abrazó tan fuerte que por un momento quise que el mundo se detuviera eternamente en ese momento.

No recuerdo que pasó luego. No sé que me dijo, no sé que le dije. Solo sé que las siguientes dos semanas fueron las más estresantes de mi vida.

Me sentía fatal solo por el hecho de estar considerando no querer esa situación, de querer solo fingir que nada estaba pasando. Pero fue imposible ignorarlo. Estuve a punto de desmayarme dos veces, vomitaba hasta el agua y tenía una obsesión insana por las papitas fritas. Sin contar lo que empezaron dolerme los pechos y las ojeras que me atravesaban media cara. Todo en mi vida me recordaba constantemente que estaba empezando a crear una vida. 

Hasta ese momento solo pensaba en lo que iba a tener que hacer y si quería hacerlo, no estaba segura de querer dejar todo lo que con tanto esfuerzo había hecho hasta ese momento, quería seguir mi carrera y hacer mi camino. Mi pareja me apoyo en todo momento y dejo que yo pasara mi catarsis. Luego de esas dos semanas tome una decisión: No importaba nada, iba a ser responsable de mis acciones e iba a tenerlo y ser lo mejor de mí por ese bebé.

Fueron los 3 días más lindos de mi vida: imaginando nombres, solucionando problemas con el temor más grande del mundo pero con la mayor ilusión. Por un momento realmente pensé que iba a ser posible. 

Y entonces todo se fue a la mierda.

Mi pareja se quedo sin trabajo y tuvo que mudarse nuevamente con su familia, lo que básicamente reducía todas nuestras posibilidades. Yo iba a tener que casarme para poder obtener el seguro antes de que él lo perdiera. Iba a tener que dejar la universidad y empezar a trabajar de forma ilegal pues yo era extranjera en aquel país y no tenía mis papeles. Mi mamá comenzó a mostrarme vídeos de partos y a decirme que no quería ningún "costal de huesos". Yo empecé a sufrir todos los síntomas del embarazo en su peor forma. Comencé a tener ataques de ansiedad.

Ahora que lo describo, no suena tan grave. Suena como los problemas de cualquier persona que queda embarazada y empieza a pensar en la vida. Y realmente, sí, es común.

Simplemente no hay palabras para expresar todo lo que piensas y sientes en ese momento.

No sé cuando exactamente lo hice, pero deje de pensar en mí. Solo pensaba en ese bebé y la vida que iba a tener. En lo que yo podía ofrecerle en este mundo. Y me di cuenta que no le iba a poder dar ni siquiera una madre emocionalmente estable. No le iba a poder dar ni la mitad de las cosas que merecía. Porque se merecía absolutamente todo.

Suena extraño, pero lo hice por amor. Por mi amor infinito a ese ser que es iba a ser mi hijo.
Aborté.

Decidí que no quería traerlo al mundo para verlo sufrir, para darle una vida terriblemente alejada de lo que se merecía. No quería traerlo sin nada seguro, ni siquiera una familia. No quería tener que empezar a solucionar la vida porque lo tenía, quería solucionar la vida para tenerlo. Y no podía hacerlo. Dios, no podía.

No es posible explicar lo que se siente. No es posible tratar de hacer que alguien siquiera logre imaginarlo.

Fue lo mejor y lo peor que he hecho en mi vida.

Ahora, luego de tanto tiempo, soy capaz de entender que era lo mejor, todo lo que sucedió después fue terrible y definitivamente mi hijo no merecía eso. Lo entiendo, solo que no significa que cambié el hecho de que no quería hacerlo. Me engañe por un tiempo, haciéndome creer que en realidad nunca quise un hijo y menos cambiar mi vida. Pero no.

Me di cuenta que era lo que más quería en mi vida. Y tuve que dejarlo ir.

Sé que esto será incomprensible para prácticamente todo el mundo y lo entiendo, no escribo esto para que se entienda lo que es pensar más allá de tu vida. Lo escribo porque me nace contarlo, porque no tengo idea de cuantas personas pueden estar pasando por lo mismo y necesiten identificarse.

Quizá algún día tenga la oportunidad de ser madre y hacer la tarea completa, por ahora, aunque me duela, lo mejor que pude hacer como madre fue no serlo.


.


Atte: Tachy.

domingo, 2 de febrero de 2020

Ser humano

Admiro mucho a las personas que son capaces de levantar su voz, ponerse de frente a los demás y expresar sus opiniones y sentimientos.

Me parece algo hermoso. Eso de ser nosotros mismos, de ser humanos.
Estamos tan preocupados en mostrar nuestra mejor faceta al mundo, ya sea por aprobación u orgullo, que nos olvidamos de ser nosotros.

No está para nada mal mostrar lo bueno y bonito de nuestras vidas, tampoco me refiero a eso; al contrario, es bonito ver a una persona alcanzando sus logros, viajando, cumpliendo metas y sueños, formando un hogar, etc. Es maravilloso. Me alegra que logren llegar a esos momentos tan especiales.

Yo me refiero a que, lo que somos como personas, es mucho más que una colección de escalones alcanzados.

Somos lo que lloramos antes de dormir. Somos las palabras que no decimos. Somos esa oración en la ducha antes de empezar el día. Somos el miedo que tenemos de vivir y perder o de vivir y ganar. Somos nuestros errores, nuestras cicatrices, nuestras marcas. Somos nuestros logros, nuestras alegrías, nuestras ganancias. Somos nuestras inseguridades. Somos nuestras fortalezas. Somos todo y nada.

Es hermoso ser humano.

Lastimosamente, vivimos en un mundo materialista, que solo admira lo bueno de ti y se encarga de juzgar y hundir cualquier cosa mínimamente reprochable. Personas tan comunes como tú se encargan de obligarte a lograr ciertos estándares tan solo por aprobación. Y lastimosamente tenemos una presión invisible y constante de querer satisfacerlos.

No.

Todos lloramos. Todos hemos cometido errores. Todos son imperfectos.
Lo que otros han logrado a cierta edad no es lo mismo que tu has hecho a esa misma edad y es normal.
No puedes ser más ni menos de lo que eres. Eres tú. Y vales mucho solo por eso.

Por favor, saquémonos esa idea absurda de que debemos cumplir todo al pie de la letra como lo dicta la sociedad. A cierta edad, en cierto momento. Ser siempre "perfectos"

No.

Admiro a aquellos que muestran tanto sus buenos momentos como los malos. Y no por dar lástima o querer llamar la atención. No. Simplemente porque son humanos y no son perfectos. Porque también les duele, porque también se caen, porque también se golpean, porque también lloran.

Gracias a ellos, que nos recuerdan que está bien estar mal.


.


Atte: Tachy.