No quiero dedicarte una frase.
No quiero dedicarte un llanto.
No quiero dedicarte una historia.
No quiero dedicarte una canción.
No quiero dedicarte un momento.
No quiero dedicarte una eternidad.
Quisiera dedicarte todas las frases que te hubiesen guiado.
Quisiera dedicarte hasta la última de mis lágrimas.
Quisiera dedicarte todas las historias que conozco y las que aún no.
Quisiera dedicarte cada sonido que existe.
Quisiera dedicarte una vida... esa misma que yo te quite.