Fue mi peor año. Y quizá es mucho decir, pero estoy segura de que va a ser raro que otro mal año supere a este. Perdí familia, estudios, amigos, un amor y algo aún más valioso que todo lo anterior.
Fue difícil y si me lo preguntan, no tengo idea de como sigo viva para decir que estoy a punto de ver pasar otro año. La vida me presionó tanto en tantos aspectos que ni siquiera soy capaz de contarlos. Y honestamente, perdí la fuerza y las ganas de seguir intentándolo, muchas veces.
No me gusta dar lástima. No me gusta contar mis problemas. No me gusta mostrar que puedo ser débil. No me gusta dejar ver lo rota que me dejaron.
Pero es la verdad. Así pasaron las cosas. Sin entrar en detalles: fue trágico. Creo que nunca había llorado tanto.
Hoy, 31 de diciembre de 2018, aún con lágrimas en los ojos, puedo decir que sigo aquí, que estoy mejor, y que sigo intentándolo aunque a veces pierda la fe.
No es fácil y nunca lo va a ser. No es fácil soltar y seguir viviendo. A veces no quiero hacerlo... a veces pienso que ni siquiera hay razones.
Pero viene un nuevo año y tengo que aceptar que el número nueve es de mis favoritos, así que le tengo esperanza. Y quiero cumplir con todo lo que he me prometido, a mí y a las personas que han vivido esto conmigo y sobre todo a dos personas que ya no están.
Hoy, 31 de diciembre de 2018, aún con lágrimas en los ojos, puedo decir que sigo aquí, que estoy mejor, y que sigo intentándolo aunque a veces pierda la fe.
No es fácil y nunca lo va a ser. No es fácil soltar y seguir viviendo. A veces no quiero hacerlo... a veces pienso que ni siquiera hay razones.
Pero viene un nuevo año y tengo que aceptar que el número nueve es de mis favoritos, así que le tengo esperanza. Y quiero cumplir con todo lo que he me prometido, a mí y a las personas que han vivido esto conmigo y sobre todo a dos personas que ya no están.
Quiero crecer. Quiero aprender. Quiero disfrutar. Quiero vivir.
Y vivir significa que a veces duele el alma.
Y sí, tal vez vuelva a dolerme en un futuro, quizá no es la prueba más difícil que me ha tocado, quizá la vida aún tiene otros planes, quien sabe.
Por ahora, lo único que quiero proponerme para el 2019 es que esta será la última vez que escriba sobre todo esto. Será la última vez que llore por esto. Será la última vez que mira hacia el pasado con lástima y melancolía. Será la última vez que vea todo esto como algo para lamentarse.
Voy a sonreír cada que recuerde esto, porque fue hermoso en medio de todo.
Voy a mirarlo como una enorme prueba superada y una gran lección de vida.
Voy a agradecer por todo esto cada vez que lo recuerde.
Voy a vivir. Y voy a tratar de hacerlo lo mejor que pueda, con mis torpezas y tonterías... prometo hacer el mejor esfuerzo.
.
Atte:
Infinitamente agradecida a pesar de la tragedia,
Tachy.