Y digo que es una de la más difíciles porque es algo que se hace con la mejor de las intenciones pero que te puede afectar a ti y tratar de llevar ambas cosas no es sencillo.
Yo soy una persona que deja todo de sí misma porque las personas a mi alrededor estén felices, para que estén satisfechos y no se decepcionen de mí y a consecuencia de ser así, me he ganado varios sermones de como debo pensar más en mí misma y no poner al mundo entero antes que a mí, sermones que he valorado y apreciado, pero que me cuestan llevar a cabo.
Lo curioso es cuando lo haces.
Allí es donde te das cuenta quienes están contigo.
Resulta que en mi vaga experiencia, las pocas veces que he sido egoísta y he tomado decisiones por mí y para mí, las mismas personas que me dieron este consejo, fueron los primeros en señalarme de ser una mala persona. ¿Entonces porque me decían esos consejos como si de verdad les importara que yo me valorara si cuando los tome, me dieron la espalda?
Aún no descubro si fue porque era lo que yo tenía que oír en mi momento y ellos lo dijeron para hacerme sentir mejor o sencillamente lo decían porque sabían que me cuesta ser así y para su propio beneficio, me preferían sumisa usando la ley de la inversa.
Tal vez ambas o tal vez hay otra posibilidad...
Es probable que jamás lo sepa.
El punto es que esta clase de cosas hace también que sea muy difícil tratar de ser tu mismo y hacer las cosas bien por los demás.
¿Cómo es posible que dos cosas que son buenas no puedan llevarse bien? ¿O es que yo no he desarrollado la técnica? ¿O será porque son en diferente ámbitos?
No lo sé, no lo entiendo.
Me gustaría que fuera un poco menos difícil, porque a veces cansa y quieres solo rendirte...
Pero siempre hay que seguir.
Bueno o malo, hay que seguir, es mi propio consejo y debo seguirlo.
.
Atte: Tachy.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario