sábado, 11 de mayo de 2019

A mi mamá

Tengo una madre increíble, una de esas que dejaría hasta el último de sus alientos por y para sus hijos. Una que se arriesgó a ser madre conmigo, sin estar preparada y quizá sin saber muy bien lo que hacía, pero que no dudo ni un instante en amarme y dedicarse a dejar su piel por mí.

Hay muchos tipos de madres, la mía a veces no sé ni como describirla, es única, eso seguro. Y tengo que ser honesta, no siempre pensé de esta manera, muchas veces llegue a pensar que no me quería tanto como a mis hermanos o que no le importaba lo que pasara conmigo o que peleaba conmigo para fastidiarme la existencia. Hoy me doy cuenta que incluso en sus peores momentos, cada mínima acción y palabra hacía mí fue para mí construcción y mejora, mi compromiso y mi crecimiento. De verdad que es un don ser madre. No entiendo como lo hacen, pero gracias por ellas.

Mami...

Te amo mami, eres una guerrera, eres una valiente, eres una mujer fuerte a la que le han tocado pasar pruebas muy duras y que sigue teniendo el ánimo de levantarse cada día a seguir dando la pelea. Te amo y te extraño un mundo.

Lejos de ser perfecta, has sido lo que has tenido que ser para darme una de las lecciones más importantes de mi vida, a la distancia y aún con problemas, siempre enseñándome, siempre ahí.

Nunca hemos tenido la relación más cercana o de confianza, eso es innegable, pero de alguna manera siempre tuve dentro de mí esa seguridad de que a pesar de que no dijeras una sola palabra, ni me dieras un abrazo o te sentaras a escuchar mis dramas tontos, todo lo que hacías era por mi bienestar.

Mami, te pido perdón por todas las veces que no supe corresponder a eso. Por todas las veces que te critique sin saber cuanto sacrificio había detrás de lo que callabas. Por todas las veces que dude de tu amor. Por todas las veces que fui egoísta y no pude entender tus razones.

Te pido perdón si alguna vez te decepcione, si alguna vez te falle, si alguna vez sentiste que no me conocías. Quizá no he logrado grandes cosas en la vida, pero todo lo que hago, lo hago pensando en que quiero que te sientas orgullosa de mí, en demostrarte que también soy una guerrera que puede levantarse a pelear por lo suyo y salir adelante.

Hay algunas cosas que no puedo cambiar, que son parte de mi historia, de tu historia, que nos hacen quienes somos hoy y sé que eso nos ha afectado a ambas. Pero hoy te puedo prometer que cada cosa que hago y planeo seguir haciendo  en mi vida, son gracias a ti y queriendo demostrarte que sí puedo. Te prometo que lo voy a lograr, mami. Algún día nos sentaremos a contar esto como un recuerdo difícil pero exitoso en nuestras vidas.

Algún día podré darte los miles de abrazos que hay pendientes.

Gracias mami, por ser la madre que has tenido que ser por mí, porque aunque no ha sido fácil, es la que me toco tener y la mejor que la vida pudo darme. Gracias por ser mi mamá.


.


Atte: 
Tu princesita rosada,
Tachy.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario