domingo, 6 de mayo de 2018

Quisiera dedicarte una vida

No quiero dedicarte una frase. 
No quiero dedicarte un llanto. 
No quiero dedicarte una historia. 
No quiero dedicarte una canción.

No quiero dedicarte un momento.
No quiero dedicarte una eternidad.

Quisiera dedicarte todas las frases que te hubiesen guiado.
Quisiera dedicarte hasta la última de mis lágrimas.
Quisiera dedicarte todas las historias que conozco y las que aún no.
Quisiera dedicarte cada sonido que existe.

Quisiera dedicarte una vida... esa misma que yo te quite.


jueves, 19 de abril de 2018

Así es la vida

A veces la vida no es como la planeas. A veces las cosas solo pasan y debes adaptarte a lo que viene.
Por muchos planes que tengas o hagas en el trascurso de tu crecimiento y desarrollo, al final lo que vas a realmente hacer es lo que el destino o universo hayan preparado para ti. Y creo que es importante estar listo para eso.

En la vida, debes estar preparado para lo imposible, improbable o imparable. Para que todo de mil vueltas y luego vuelva a su posición inicial.

Es duro, realmente lo es. Hay situaciones que llegan a tu vida que ni siquiera llegaste a imaginar alguna vez pero están ahí y debes hacer algo al respecto, debes manejarlas, superarlas.  Hacerlo no es simple, no es cuestión de tomar una decisión o realizar una acción, a veces debes sentarte a valorar y poner en la balanza muchas cosas de ti mismo y tal vez, sacrificar algo para llevar a cabo lo que es debido hacer. Nunca se sabe.

Y como duele tener que dejar cosas atrás como asusta abandonar la zona de confort y enfrentarte a lo desconocido... como aterra la idea de perder mucho más de lo que piensas.

Quizá, por más que sepamos que así es la vida y que estos momentos son inevitables, no hay manera de estar del todo preparado para llevarlo. Alguna noticias siempre te van a caer como un balde de agua helada y te van a dejar congelado en tu sitio, sin saber que hacer.

Lo mejor que podemos hacer es tratar de tomar consciencia de toda la situación, sin alterarse ni perder la calma y hacer un análisis profundo de las cosas. Aunque cueste y aunque no sea tu primer instinto a realizar, es lo mejor que podemos hacer. Perder la cabeza tampoco es correcto, solo te va a pesar más.
Comprendo perfectamente que lograr esto no es tarea sencilla... digo, lo he vivido. Y no puedo culparte si te quedas paralizado de miedo.

Lo único que puedo decirte es que trates de mantener la calma, al final, todo pasará de una forma u otra... y la vida sigue, nunca se detiene. Tu solo sigue intentado vivirla de la mejor forma, con todo y dificultades.

Creo que todos podemos lograrlo, quizá con esfuerzo, pero sí.


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Atte: Tachy.

martes, 27 de febrero de 2018

Lo vale

Dios sabe lo mucho que considero el amor como la cosa más bonita que existe... lo es.

Poder saber amar con todo tu corazón a alguien y que ese amor te sea devuelto en igual medida es una de las mejores experiencias que tenemos como seres humanos. Estoy enamorada de la idea del amor. Siempre he sido una romántica empedernida...

Solía usar mucho la frase "no creo en el amor para mí misma"
Era casi un hecho para mí.

Pero entonces fue cuando alguien llegó con todas sus fuerzas a desbaratar mis esquemas y a hacerme creer... a darme esa ilusión que siempre tuve. A entregarse en cuerpo y alma, así como yo misma.

Dios sabe que no es fácil... no lo es.

Quizá el problema de amar es que no es solo la parte bonita de la historia, que existen muchas dificultades por las que debes pasar si quieres hacerlo realmente bien. Resulta que no solo se trata de querer a alguien... es más complejo que eso.

Pero una cosa es saberlo y otra vivirlo. Cuando me encontré en frente de la realidad, saber afrontarla no fue lo que yo esperaba. Pase por muchas cosas antes de poder entender el peso que tenía sobre mí y la manera en la que tenía que actuar para poder seguir adelante. Tuve que aprender a amar.

Dios sabe lo que cuesta... es mucho.

Ser capaz de dejar atrás tantas cosas, partes de ti, sacrificar un pedacito de ti por ese amor es un costo que nadie nunca espera tener que pagar. Pero es así, implica más factores de los que la gente suele hablar. Siempre tienes que dejar atrás todo lo que pueda dañar el amor que estás construyendo.

Yo tuve que hacerlo también, fueron grandes costos. Fueron decisiones difíciles de tomar. Y no voy a mentir, muchas veces me detuve a considerar si era realmente necesario, si realmente valía la pena... muchas veces lo hice sin estar del todo segura...

Dios sabe lo que vale el esfuerzo... lo vale.

Hoy, luego de mucho tiempo, realmente entendí el verdadero significado de este proceso que he venido haciendo. Aunque a palos y a ciegas, a veces a tientas, a veces inseguros y a veces a medias... decidí seguir en este camino con la persona que escogí, a pesar de todas las adversidades, a pesar de todos los obstáculos, seguí hasta el final.

Y poder detenerte por un instante a mirar el camino que has recorrido, lo que has logrado, donde estás y hacia donde vas y darte cuenta que has hecho todo lo humanamente posible, lo mejor de ti y hasta tu último esfuerzo por lograrlo... y que lo has logrado... no tiene precio.

Dios sabe lo que sigue... constancia.

Aunque estoy de pie observando todo, sigo viendo mi camino delante, sigo viendo la manera en la que las cosas deben continuar. La vista es admirable, pero no es el final.  Ese camino sigue siendo largo, hasta la cima.

Dios sabe que no existe ninguna historia de amor real que tenga un final feliz. Porque si es amor de verdad no tendrá final... y si lo tiene, no será feliz.

Y yo creo que mi historia es una de esas... de esas que duran para siempre, de alguna forma u otra.


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Atte: 
Una romántica sin remedio,
Tachy.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Imaginación

Me cuesta expresar lo que pienso o siento.

Tengo tantas ideas, emociones y sentimientos al mismo tiempo que tratar de desenredar la bola de estambre que es mi mente es imposible a veces. Los pensamientos se cruzan unos con otros aún cuando no tienen nada que ver y lo mejor que puedo hacer es dejarme llevar; como el agua arrastra a las hojas que caen en la corriente de un río.

A veces nada tiene sentido y a veces todo lo tiene. 

La mente es un verdadero misterio y supongo que nunca vamos a entender porque tenemos todas estas ideas, imágenes, pensamientos, emociones... solo nos corresponde vivirlas. 

Si me preguntan. ni yo entiendo muy bien porque estoy escribiendo esto, solo es otra de muchas cosas que me pasan por la mente... querer decir que no entiendo porque pienso tanto.

Sería más fácil si no pensáramos en cosas que nos distraen o dañan... pero el ser humano es masoquista por naturaleza, quizá es nuestro karma... la consciencia. No sé, ya estoy divagando.

Mirando el lado positivo... a veces esas ideas locas son entretenidas. No sé ustedes pero yo suelo inventar historias bastante elaboradas a raíz de un pensamiento cualquiera y se vuelve una película hecha a medida del tiempo que te toma ir en bus a casa; y lo mejor es que yo puedo hacer lo que quiera, puedo hacer que pase cualquier cosa. 

Y al final también se sueña despierto.
Creo que son parte de lo que somos... o quizá estoy loca.

En todo caso: Es mejor tener una imaginación fuera de los límites a ninguna en absoluto.


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Atte: Tachy.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Perder oportunidades

¿Cómo sabemos que escogimos bien?

Esta vida es sobre las decisiones que tomamos, pues de ellas se forja el camino que será tu destino y como creo haber expresado claramente ya varias veces, cada mínima acción tiene un reacción (incluso amarrarse los cordones de los zapatos), así que somos nosotros los verdaderos culpables de cada una de las cosas buenas o malas que nos suceden, pues indirectamente, nosotros escogimos.

A mí, en lo personal, no me gusta perder oportunidades.

Detesto sentir que no recorrí un camino diferente que quizá podía aportarme algo, me gusta saber que realmente lo he intentado todo y que estoy satisfecha con haber escogido lo que yo consideraba mejor.

Pero a veces no es así. A veces tienes dos caminos y debes escoger y no puedes echar marcha atrás, no puedes probar todo lo demás para escoger, debes decidir y arriesgarte... decidir si saltas o no al vacío de aquel gran acantilado al que tanto le temes, pero que tanto admiras. Y no hay soga que te ate a poder subir de nuevo e irte por otro camino, solo tienes una oportunidad y debes aprovecharla, pues tampoco es eterna.

 ¿Cómo sabes que hiciste lo correcto? ¿Cómo sabes si fue prudente lanzarse al acantilado o si es prudente ir por el camino seguro que ya conoces? ¿Cómo puedes no arrepentirte si aunque tienes opción, realmente no puedes saber que perdiste?

No me gusta perder oportunidades, detesto sentir que deje ir algo que tal vez pudo ser el camino correcto, no sé si me pueden entender, pero es una mala sensación.

Hoy tomé una decisión... bueno, ayer, son pasadas las 12:00am, pero ustedes me entienden.
Tome una decisión y estar delante de una persona que te importa y tener que mantener la compostura para no dejar que se refleje lo mucho que te cuesta decir aquellas palabras, es difícil, duele y al final te deja un vacío todo el día mientras piensas en el daño que causaste y solo quieres decir lo que de verdad sientes... aunque no sea lo correcto, aunque te recuerdes constantemente el porqué tomaste esa decisión.

Hoy tomé una decisión y la verdad trato de no arrepentirme y no sentir que me equivoque, pero la llevaré porque todas mis decisiones me llevaron a este final y debo aceptarlo, debo aceptar mi culpa y aunque duela, llevarla en silencio desde ahora, hasta que mi corazón decida que puede perdonarme por hacer esto.

Nunca podremos tener la razón en todo, en algún momento debemos equivocarnos y aprender de eso, solo que hay cosas que de verdad te gustaría cambiar... y poder hacerlo y saber que no debes, quizá eso es lo peor.

Mi lección de todo esto es que hay que pensar mucho antes de hacer o decir algo y tratar al máximo de evitar herir a alguien, nadie merece sufrir por causas ajenas y sentirse culpable respecto a ello. Todos merecen un poco de consideración, como mínimo.

Y mucho amor, algunas personas merecen lo mejor de ti... bríndaselos mientras puedas.


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Atte: Tachy.

PD: No hay que meter un cuchillo en una tostadora, esa decisión tampoco tiene marcha atrás. Por si acaso.